REPENSAR EL MUNDO – La experiencia Airbnb

Siempre escuchamos decir que una crisis es una oportunidad, supongo que es la versión positiva de la película, o tal vez la perspectiva más inteligente que podemos tener frente a los imponderables que nos tocan atravesar.



Hay muchas cosas que nos resultan inmanejables a lo largo de la vida. Por supuesto hay muchos tipos de crisis, las personales, las familiares, económicas, sociales, etc., y ahora le sumamos las pandémicas. Todas tienen diferentes niveles de desarrollo, impactan de distinta manera, son más o menos largas, nos pegan mejor o peor.


Cuando el componente critico se extiende a nivel mundial afecta por supuesto no sólo a más personas sino a escalas mayores. Nosotros estamos en este momento en ese punto.

Hace un par de días hablo el CEO de Airbnb una plataforma de turismo que hace 12 años vino a cambiar las perspectivas del mercado internacional en materia de turismo, con una impronta basada en la modalidad “Bed and Breakfast”. Anclada en dos conceptos, el mercado comunitario y las plataformas digitales como instrumentos de búsqueda y concertación.


Una mirada sobre la industria más personal vinculada a las experiencias, al compartir, podríamos decir bastante asociada a nuestra idea de viajar y conocer el mundo, en una escala mucho más minimalista, si se me permite el término.


El mundo de repente esta patas para arriba en casa, en el barrio, en mi ciudad, en la región, lo abarca todo y nos pone inevitablemente primero a pensar y después a repensarnos para dar una o mil batallas.


Brian Chesky, dijo sin pelos en la lengua que lo que construyeron en 12 años casi lo pierden en 6 semanas, a causa de la Covid-19. “Pasamos 12 años construyendo la compañía y perdimos casi todo en 6 semanas”. Hasta acá nada nuevo, lo que le está pasando a mucha gente en distintas escalas a nivel global.


Otra cosa que deslizo en la entrevista que le hicieron en la BBC fue lo siguiente, “No sabemos durante cuánto tiempo nos va a golpear la tormenta, así que esperamos lo mejor, pero nos preparamos para lo peor", me hizo acordar al Arte de la Guerra emblemático libro de Sun Tzu .


Cuando los escenarios son adversos, uno se arriesgas a tomar decisiones con muchas variables desconocidas, y con alcances indescifrables. En este sentido podríamos decir que siempre es bueno prepararse para lo peor, simplemente para tener mayor capacidad de reacción.


Habló también del turismo por venir y es justamente lo que motiva esta entrada, dijo Chesky … “Viajar como lo sabíamos se acabó. No significa que el turismo haya terminado, solo que como lo conocimos nunca volverá”, y agregó … “la gente quiere salir, pero estar segura. No quiere subirse en un avión, ni viajar por negocios, ni cruzar fronteras”.


Pese a este comentario después menciono que, si bien la compañía no se ha recuperado, en los últimos meses se produjo "algo significativo". A finales de mayo, principios de junio, Airbnb registró el mismo volumen de reservas que el año anterior en Estados Unidos "sin ningún tipo de publicidad". Este punto, en su opinión, refleja que la gente anhela relacionarse con otros, con sus comunidades. Que quieren salir. “Creo que el turismo volverá, pero tomará más tiempo del que pensamos”. "Nadie sabe cómo será, pero creo que veremos una redistribución de dónde viaja la gente".


En ese nuevo panorama y con los datos que tiene disponibles Airbnb, Chesky prevé que el enfoque recaerá en el turismo interno, con viajes a comunidades locales cercanas. De momento, considera que estos datos le dan cierta esperanza a la empresa, ya que no han perdido ningún alojamiento de su plataforma. Es más, “tenemos más casas hoy que antes de que empezara el covid-19". “Nos estamos recuperando más rápido de lo que pensábamos, pero no quiero tener falsas esperanzas”. Repasando la nota se ve que hay una puja interna entre la esperanza y la racionalidad, entre el deseo y los datos. Entre la perspectiva del mundo que teníamos y la nueva dimensión de mundo que se plantea. Esto básicamente también nos esta pasando a todos.


Sentenciar o sacar conclusiones sobre actividades que detentan un fuerte componente social y cultural es por lo pronto apresurado a mi criterio, estamos atravesando un dilema en el que están en juego muchas variables, no solo económicas y de mercado, sino espirituales, gregarias, culturales. Afirmar cosas en este punto es arriesgado, es tiempo de observar y pensar, algo que seamos sinceros al ser humano a veces le cuesta bastante. SI algo aprendimos en este tiempo o deberíamos a ver aprendido es a estar quietos y pensantes. No es pasividad la que planteo sino reflexión.


Releyendo la historia de la empresa me detuve en los inicios, y en la semblanza de Airbnb, reza la siguiente frase “toda empresa nace de un problema”. Los fundadores Brian Chesky y Joe Gebbia llegaron a San Francisco con la cabeza llena de ideas, pero con poca facilidad para desarrollarla, sin embargo, tenían un problema, ellos vivían en una casa muy grande y solamente eran dos personas. Fue hasta que subió el precio del alquiler y viendo que ya no podían pagar, se pusieron a pensar en cómo hacer para solventar los gastos. Ahí frente al problema nació la oportunidad, comenzaron a rentar espacios para un evento que habría en San Francisco. Crearon una página para dar promoción a sus espacios desocupados, esta es la Génesis de la empresa. Hablamos de dos flacos con cero pesos en el bolsillo que armaron una empresa, que tiempo después y antes de la pandemia estaba a dos minutos de cotizar en la bolsa.


Por supuesto como dije al inicio hay crisis y crisis, pero todas radican en los mismo, un problema a resolver, y la creatividad puesta en juego. Siempre es más fácil arrancar de la nada, porque no hay que perder, y acá radica quizás el punto de la perspectiva de Chesky de hoy, el juego es cada vez más complejo y requiere más habilidades.


Insisto en el punto que venimos hablando, ya hace, no sé cuantos días, sobre cómo será el mundo en un año o dos, no lo sé. Lo que si se, es que siempre las piezas se acomodan, quizás no a la perfección, ni de la mejor manera para uno, pero siempre el universo define un nuevo orden. Cual es la parte que nos toca a nosotros en lo personal, una de las premisas básicas debería ser creer en nosotros mismos, el primer paso para reinventarte. Seguir en el camino atentos y esperanzados.

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