Run & Beach

Actualizado: ene 18

Es típico ver cuando estamos descansando tirados en alguna playa al rayo del sol a personas que van corriendo a la orilla del Mar con auriculares, visera y una actitud en algunos casos erguida y desafiante, y en otros sudorosos y agotados .

A simple vista desde la comodidad de la reposera, uno puede deducir que alguien está haciendo las cosas bien y otro quizás no.





Cuáles son entonces los pro y los contra de correr por la playa. Qué recomendaciones debemos seguir?


Existe una vieja creencia que dice que caminar por la orilla del mar, trae consigo grandes beneficios. Y es cierto. Caminar por la playa estimular la circulación del flujo sanguíneo ( de esto doy fe después de caminar 2 hs, algo en el cuerpo se activa) , prevenir la aparición de varices, fortalecer los músculos o quemar calorías. ¿Pero qué pasa si hablamos de correr en lugar de caminar? ¿También es beneficioso ?


Lo cierto es que vas a encontrar la biblioteca dividía, opiniones y estudios tanto a favor como en contra de correr por la playa. Aquí los comentarios para que saques tus propias conclusiones.


Correr por la Playa: ( + )

Salir a correr por la playa es un trabajo más intenso. El terreno, al ser de arena, va a oponer mayor resistencia que la tierra firme y gracias a eso conseguiremos quemar más calorías y fortalecer más los músculos de las piernas.

También estaremos mejorando nuestra respiración. Gracias a la humedad del mar, las bajas presiones y la temperatura respiraremos mejor y nuestro organismo recibirá mayor cantidad de oxígeno.

El poder relajante de la playa es otro de los factores a su favor. Aunque estés ejerciendo un esfuerzo, el sonido de las olas del mar mantendrá tu mente y tu cuerpo relajados.

Por otro lado está la ventaja de romper con la rutina y correr por un nuevo ambiente siempre aumentará tu motivación


Correr por la Playa: ( - )

La arena de la playa, como sabes, no es llana y firme. Se trata de un terreno inclinado e irregular con fuertes desniveles. Esto repercute en tu carrera, ya que siempre vas a correr con un pie más alto que otro, la cadera desnivelada y una pierna más flexionada. Ese movimiento asimétrico no es bueno en tiempo prolongado y verte obligado a forzar una pisada antinatural puede desencadenar la aparición de una lesión.


De hecho, si tienes algún problema articular en los huesos o en los tendones, no es aconsejable que salgas a correr por la playa. De igual modo, si has sufrido alguna lesión en el último año en rodillas o tobillos podría reaparecer si realizas esta práctica.


Por otro lado, las altas temperaturas y la humedad favorecen la deshidratación, por lo que deberás tenerlo en cuenta. Del mismo modo, una exposición en horas de mucho sol también pueden afectarte negativamente y provocar lesiones en la piel . Si o si debes usar alta protección solar .


Algunas Recomendaciones


#1. ¿Correr con Calzado o sin Calzado?

Si corres descalzo verás como los dedos de tus pies se clavarán en la arena para darte mayor impulso, con lo que trabajarás con mayor intensidad los cuádriceps y los gemelos y se fortalecerán tus tobillos. Sin embargo, la falta de soporte y de rebote te puede llegar a ocasionar problemas. Piensa que tus pies están acostumbrados a correr con zapatillas y los músculos de tu pie no están lo bastante fortalecidos como para dar el 100%.


La arena es un terreno irregular y pisar un desnivel sin zapatillas podría suponer una mala torcedura. Del mismo modo, pueden haber conchas, cristales u objetos cortantes que podrían ocasionarte heridas.  La recomendación sensata es que lo hagas con zapatillas .


#2. Precaución con el Calor

Elige el mejor momento del día considerando como dijimos la exposición solar y también las mareas . Lo principal es que no salgas a correr durante las horas de más calor (de 10:00 a 16:00). Así evitarás el riesgo de padecer una deshidratación, una insolación o un desmayo. La mejor opción suele ser a primeras horas de la mañana (de 6:00 a 9:00). No sólo porque eludirás las horas donde el sol es más fuerte sino porque la arena también estará más virgen y más vacía de turistas. No olvides estar hidratado o llevar agua encima por si la necesitas.


#3. Correr por la Arena Húmeda

La zona perfecta para correr es aquella en la que la arena es más compacta y el terreno está menos inclinado. Si decides correr por la arena blanda y seca, el riesgo de sobrecargar las articulaciones es mayor. Además hay más probabilidad de que pises un desnivel y sufras una torcedura. Puedes probar a correr por la arena blanda en series cortas para reforzar un poco tus tobillos, pero no lo hagas de forma habitual.


Si sientes la tentación de correr por el agua, aplica lo mismo que para correr por la arena blanda. Hazlo en series cortas y poco intensas. Podrás fortalecer tus gemelos pero, si llevas zapatillas, recuerda que un pie húmedo y una zapatilla mojada no son una buena


#4. Evita la Carrera Continua

Lo cierto es que los contras que supone correr sobre la superficie de la playa son importantes y más si tienes pensado hacer carrera continua. En ese caso podrían acentuarse y ser más lesivos. Debes ser consciente que, por la irregularidad del terreno, no vas a poder entrenar como siempre y correr los kilómetros a los que llegas habitualmente (por mucha playa que tengas por delante) Correr bajo estas condiciones queriendo entrenar largas distancias podría suponer un problema.


Otras recomendaciones claves son protección de la piel, con protectores de alta graduación. Si te sientes sofocado o con excesivo calor date un chapuzón y descansa un rato para después continuar .


Nunca te olvides que lo principal de la práctica running en la playa, es el placer de estar ahí, en ese escenario libre de stress y preocupaciones .

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