Procesos de adaptación: Triatlones

Los managers de carrera están asumiendo que el 2020 esta complicadísimo para pensar en cerrar alguna carrera de la manera tradicional, aparentemente más pasan los días y más asumimos que de arrancar a girar la rueda, no vamos a volver a manejarnos en los mismos estándares que teníamos.


El punto es que existen ciertas variables que no se conocen y son impredecibles, como definir un fecha real para volver a una eventual normalidad. No tener este dato por supuesto complica a cualquiera que tenga que hacer una mínima planificación.



Ejemplo el CEO de IRONMAN , dias atrás dijo ...."Nuestra incapacidad para dar respuestas concretas no es debida a que tengamos ya respuestas y no las digamos”. Onda, no es que no comuniquemos por incapaces, sino simplemente no sabemos en qué contexto estamos exactamente para definir una política empresarial con respecto a qué hacer a futuro.

Por otro lado el CEO de USA Triathlon, así como Messick (IRONMAN) coinciden en estar preparándose para el mejor y el peor escenario. El mejor escenario sería el que contempla la reanudación de algunas pruebas en julio e ir programando otras a medida que se fueran levantando las restricciones en los diferentes territorios. "Las carreras, y todas las actividades, volverán en fases".

Tengamos en cuenta, mal que nos pese que el peor escenario, sería el que no haya pruebas presenciales para lo que queda del año.


... el día después


Las empresas están trabajando en una matriz de decisiones para armar un plan de situación de acá en adelante. Esas pautas esencialmente establecerían fases que están diseñadas sobre pautas regionales de desescalada gradual en la sociedad.

Según expresaban hace algunos días, se encuentran en la fase uno y no hay pruebas en marcha. La fase dos permitiría levantar algunas restricciones y la fase tres permitiría ir un poco más allá.

Por otra lado, la idea es permitir cierta flexibilidad dentro de los protocolos que se implementan en cada lugar , desde recomendaciones sobre cómo limpiar el material hasta informar a los atletas que tienen que llevar grabado el dorsal en el brazo antes de cada prueba.

No nos olvidemos también que hay cuestiones de parámetros y normas que van a estar supeditadas a lo que los gobiernos de los países sedes dictaminen . En el caso de la franquicia IRONMAN, ha estado preparando sus propios protocolos para decidir la forma en que se llevarán a cabo las carreras en el futuro : menos participantes, más olas de salidas y más escalonadas, menos puntos de asistencia, y más sesiones informativas virtuales para los triatletas.


Cuestiones Claves ...

Podemos decir que hay algunas recomendaciones que ya se saben y van a tener que ponerse en práctica en cinco puntos claves dentro del armado de una carrera :

· Educación.

· Reducción del número de participantes.

· Minimizar los puntos de contacto.

· Autosuficiencia del atleta.

· Seguimiento.


A nivel práctico esto se traduce en asegurarse de que todos (triatletas, voluntarios y personal de carrera) conozcan las pautas de distanciamiento y las mejores prácticas a través de la señalización y el material de formación. Además, significa disminuir el número de atletas en puntos concretos ampliando el tiempo de salida de cada oleada y evitar aglomeraciones en los cajones esperando la salida.

El tema de las salidas , es sin duda una cuestión compleja de resolver, el parece hay un modelo matemático que determina los cuellos de botella en las salidas de las carreras y que genera un mecanismo que permitiría organizar y descomprimir esa situación.


Anticipan que, siguiendo las pautas de distanciamiento social, llevaría unos tres minutos despejar a 100 personas contando con una zona de salida mucho más grande, que se volvería a llenar con otras cien personas esperando su hora de salida. En este sentido, lo bueno que tiene el triatlón es que ya lleva tiempo utilizando la rolling start.

Limitar las interacciones


Parece, por tanto, que IRONMAN se centrará a partir de ahora en limitar las interacciones, por lo que potencialmente reducirá el número de inscripciones y las exposiciones a través de la celebración de sesiones informativas de forma virtual, limitando a los voluntarios que entreguen comida, agua o medallas. Ahí es donde entra la cuestión de la autosuficiencia del atleta: Si los atletas llevan todo lo que necesitan encima, no se necesitará tanta gente de apoyo ni puntos de asistencia.


El objetivo primordial de las carreras bajo la sombra de COVID-19, es tratar de encontrar una manera de balancear dos aspectos, que la gente tenga la seguridad al participar y que las autoridades vean con buenos ojos que esto suceda, para ello se tendrán que tomar todas las medidas que se dispongan , sin excepción.


Cómo decía al principio hay muchas incertidumbres al respecto. Uno de los organizadores planteaba que "Si en una ciudad se permite salir en bici, entonces IRONMAN debería ser capaz de organizar una carrera al aire libre que "no comporte más riesgo".

Algunos, mas pesimistas o más realistas dicen que pensar en esas posibilidades para este año son un utopia. "Mi sensación es que en un 50% de probabilidad no habrá deportes o eventos de ningún tipo en 2020", ha dicho Peter Abraham, un consultor de marketing deportivo que ha trabajado para varias pruebas de resistencia, como el Maratón de Los Ángeles.

En algunas reseñas se mencionan cuestiones y sobre todo preguntas de este tipo : ¿Cómo se sentirá la gente segura? ¿Vas a hacer un test a los espectadores y a los atletas en una prueba, cuánto costaría? ¿Quién será responsable si dices que una carrera es segura y luego hay un brote? En un momento en que el paro es alto y el gasto es bajo, ¿la gente querrá pagar por las carreras? . ¿Y qué pasa si vuelves demasiado pronto, hay un gran brote del virus y luego una prohibición más extensa de cualquier evento masivo por más tiempo?


Las carreras volverán, es un deseo sí pero también es una realidad . El tema es cuándo, cómo y quienes seguirán en carrera, tras este año de parate total .


Fuente: Thriatleta

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