La travesía del centauro x Alejandro Maldonado

Actualizado: jul 1

Iniciamos la conversación sabiendo que queríamos atravesar su historia, desde una perspectiva distinta, hablar de momentos claves de su vida, del inicio y del presente, que sin duda, se presenta como un parteaguas, porque sin siquiera saberlo él mismo, hace algunos meses atrás, cuando todo parecía ir por un cierre de ciclo, la vida vuelve a sorprender y alterar los planes del protagonista de esta charla.



Iniciamos el viaje …


La charla comienza, con la declaración de un atributo de su personalidad, la convicción basada en la decisión de alguien que desde temprana edad tuvo que enfrentar la adversidad, atravesar obstáculos, buscarse un camino, construyendo una identidad que lo llevaría a ser un tipo con personalidad fuerte y aguerrida. Alguien que sabe lo que quiere en cada decisión.


Alejandro nació con una discapacidad conocida como artrogrifosis, la que hizo que desde muy pequeño iniciara su camino en el Instituto de Rehabilitación Psicofísica del Sur (ex CERENIL), en el que pasó 34 operaciones, y una amputación, mucho tiempo en un proceso con un objetivo claro, jugarse por la vida. Se dice fácil y rápido, pero imaginemos por un minuto vivir esa realidad, como lo afrontaríamos ?. Sin embargo, él te lo cuenta natural porque esa era su realidad, y lo más importante, aquello que le permitió salir adelante, llegar hasta aquí. Sin dudas hablamos de alguien que está a otro nivel, un sobreviviente.


Ale se reconoce, en ese tiempo, como un niño travieso, que pasaba sus días jugando, su estadía ahí, le permitió encontrarse y progresivamente le brindó la oportunidad de acercarse a la actividad deportiva. Hasta que un día, alguien lo vio y no se detuvo en su discapacidad, sino en sus potencialidades, en sus destrezas. Pienso en eso, y sólo se me ocurre decir, ojalá todos encontremos en nuestra vida personas que nos miren con esos ojos, porque esas acciones son las que transforman vidas.


Primer parada;


Le hablé de mí como alguien que observa y es curiosa de lo que pasa por la cabeza del otro, sobre todo en dimensiones que me son totalmente desconocidas, muchas veces cuando esto me pasa suelo recurrir a metáforas, que me permiten explicar sensaciones o emociones. Cuando lo veo correr a Alejandro, o a otros atletas adaptados, se me representa la figura del centauro, un ser de la mitología griega que es mitad hombre y mitad animal. Veo dos mundos que se conjugan para atravesar la vida siendo complementos.


Entonces le pregunté a Ale cómo era, qué sentía, cómo proyectaba su destreza, con la prolongación mecánica, como conjugaba esa fusión, que establece de alguna manera una sociedad, en la que convergen condiciones físicas y biológicas, con otras que le pertenecen a la “máquina”. Él muy naturalmente me contestó que, "eso, se entrena, se desarrolla, es una capacidad extra que se perfecciona con el tiempo, en el uso, en el conocimiento del funcionamiento de cada pieza que va a permitirte concretar tus objetivos." Hablamos de condiciones especiales físicas y mentales para adaptarse, para encontrar su ser, buceando en una experiencia que le permite desarrollarse, como persona, además de como atleta.


El deporte, como siempre decimos, es entre otras cosas, un catalizador que pone en eje la cabeza con el cuerpo, de la manera en que mejor resulte para cada quien. Ese proceso en la vida de alguien que lo hace de manera profesional va ligado no sólo a una condición personal sino a un trabajo que se desarrolla y planifica en equipo.


En este punto me gustaría rescatar lo que mencionamos sobre la importancia del grupo que rodea y contiene a un deportista de alto rendimiento, psicólogo, entrenador, profesionales al servicios de sostener y contribuir a la consolidación de una carrera. Si bien hablamos de un deporte individual, en el momento de la competencia, la realidad es que para llegar hasta ahí, se debe dar un trabajo previo de muchas personas interactuando para lo mismo.

Muchos son los logros que obtuvo, por citar algunos Alejandro, representó dos veces a nuestro país en los Juegos Olímpicos de Atenas (2004) y Beijing (2008), volviendo con un 4° puesto en 1500m. En los Juegos Panamericanos en Lima, logró 4 medallas. Participó de varias Maratones entre ellas la de Nueva York, posee el récord argentino en la Maratón A Pampa Traviesa 2005, fue el ganador de la Nike 10K en 2005 y 2006 y también ocupó el primer escalón del podio en la Reebock 10K de 2005 y 2006. Corrió en Dubai, Alemania, solo para mencionar algunas de sus participaciones.


En cada uno de esas instancias, llega el hombre, la máquina, la capacidad entrenada, la planificación, el dominio de la cabeza frente a las presiones que nos menciona Ale debe atravesar, junto a su equipo, vuelvo a insistir en esto porque me interesa rescatar el trabajo colectivo que una actividad como esta requiere.


Segunda parada, el atletismo;


El atletismo o cualquier deporte, incluso si no es profesional para nosotros encierra una oportunidad (siempre lo decimos), en muchos aspectos de la vida de una persona, para Alejandro está claro, que el deporte le dio la posibilidad de trascender, de hacer de eso una profesión, un camino que le brindó un propósito, que le permitió conocer muchas partes del mundo, armar una vida, construir una familia, con muchos sacrificios y obstáculos que tuvo que derribar, pero siempre con una meta.


Cuando le pedí su opinión sobre la realidad del atletismo en Argentina, no dudo en contar que, "avanzó mucho, en varios aspectos, en la organización, como la inversión en becas, el acceso a sponsors, etc. , pero también debemos decir que es una realidad que se fue transformando en nuestro país de a poco, en la actualidad las condiciones son mucho mejores que cuando yo arranque, para todos, los convencionales y no convencionales. En nuestro caso particular, incluso desde la mirada social, se produjeron cambios, ya no ven a un chico, como yo yendo a entrar, con una mirada de lástima, diciendo pobrecito. El acceso nos permite también visibilidad desde otro lugar, la obtención de derechos abre puertas. Pero hay muchas cosas que aún debemos mejorar, por ejemplo, muchos deportistas tienen que trabajar siendo profesionales, en otros países del mundo esto no pasa, el atleta está dedicado 100% al deporte, porque puede vivir de eso, por ende su nivel de rendimiento es superior, porque las condiciones son mejores.”


Tercer estación Arbon;


Parte del plan, en este presente muy reciente, era buscar marca para los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, y como antesala, el pasado Torneo Gran Prix Internacional de Atletismo Adaptado en Suiza, con el objetivo de ser el pasaporte que le daría el pase, para conseguir el broche de oro y darle un cierre a su carrera.


Pero la vida siempre nos puede presentar otros planes, distintos a los nuestros. Semanas antes de viajar, tal como comentó, en nuestra charla, sufrió un disgusto muy grande, que entendí de algún modo limó en parte su cabeza, su templanza y me arriesgo a decir su concentración, cualquiera que hable con un deportista sabe que la condición mental es tan importante como la física. Los tiempos no fueron los esperados y el plan se desvío.


Nos detuvimos, dos minutos en hablar del enojo, me confesó que estuvo enojado con él. La frustración puede ser un lugar oscuro o puede ser una oportunidad, depende única y exclusivamente de nosotros como salimos de ahí. Ale optó por ver la segunda opción, dio un volantazo y puso el barco en otra dirección. El proyecto era cerrar un ciclo, dedicarse quizás a la parte política institucional, con el objetivo de ayudar a otros a desarrollarse en el deporte, sumando y aportando a la construcción a partir de su experiencia. Sin embargo para sorpresa de todos, nos contó que va por París 2024, que al llegar de Suiza se puso en campaña, primero de poner en perspectivas lo que había pasado, segundo analizar que quería, y tercero tomar revancha , como dijimos y reconfirmamos aquí, una vez más con el mismo. La batalla siempre es con uno.


Nos adelantó, sin decirnos quién… que cambiaba de entrenador y equipo, y que pronto lo sabremos, así que tendremos que estar atentos. Se lo dije a él en la charla y lo postie después, rescato más allá de lo que es obvio y evidente, cuando Alejandro cuenta su historia, no podemos más que sintonizar en tu cabeza palabras como superación, motivación, enfrentar la adversidad. SIn embargo , quiero hacer foco en esto, la vida siempre te puede poner en una encrucijada más, no importa cuánto hayas pasado. Ver que alguien tiene la valentía de decir, okey las cosas no salieron como lo esperaba, vamos a barajar y dar de nuevo, lo que consideraba era mi mejor plan ya no lo es, voy a ir por otra posibilidad, expresarlo y comunicarlo, habla de aceptación y al mismos tiempo de la capacidad de revertir, porque atravesada la experiencia, los planes pueden modificarse, nada es inamovible, esta bueno, no ser uno mismo el que se pone los límites. Me parece algo para resctar porque lejos de ser complaciente con el mismo, busca salir de la zona de confort.


Alejandro Maldonado, tomó una decisión, que lejos de ser la más fácil, lo vuelve a poner frente a un reto, que vislumbro será más personal que nunca, desafiante, y fundamentalmente enriquecedor. No sabemos cuál será el resultado , ni que le depare la ciudad del amor en el 2024, si sé que el viaje valdrá la pena, porque quedó claro su convencimiento y determinación, su valentía de ir siempre por un poco más .


Mientras uno esté vivo, hay revancha, como esta nota que me permite transmitirles en parte lo que vivimos en el live que se perdió, recordemos que todo se transforma para dar pie siempre a algo nuevo y quizás mejor.





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