La Gran Metáfora

Correr es un ritual que se transforma al pasar de los tiempos en un hecho sagrado, quien lo práctica ve cómo esa actividad va abarcando cada vez más su cotidianidad. Se convierte en un evento que propone objetivos, define rutinas, marca metas y avanza como él que corre detrás de sus progresos, tomando mayor grado de importancia a medida que avanza sobre sus propios pasos.



Los Runner's han aprendido a incorporar a su vida el hábito de andar o correr como máxima de la nueva intimidad creada en pos de una vida sana, con aspectos y cualidades positivas. Correr pone en juego conceptos que trascienden lo netamente deportivo, plantea desde nuevos estilos de vida, conexiones interpersonales y la generación de nuevos esquemas de relaciones sociales y humanas. Empieza a trascender e impacta en otras dimensiones.


Existen múltiples motivaciones que arrastran a los corredores a salir en pos de batir una tiempo, de buscar nuevos retos. Siempre que iniciamos con propósitos pequeños que van creciendo a medida que nos vamos superando, de algún modo van modificando internamente otros aspectos impensados de nuestra historia . Correr empieza a tomar posesión de esas vidas, imponiendo grandes cambios y transformaciones.


Correr es en definitiva un vehículo, la gran metáfora de estos tiempos, desde una aspecto filosófico dicen que es una camino posible para llegar a la felicidad, eso ya le otorga una entidad con niveles de satisfacción superiores a la media.


Quien corre busca quebrar todo condicionamiento: se enfrenta al destino, desahoga emociones o tensiones silenciadas en el tiempo, supera las barreras que la vida le ha impuesto, se vacía de todo mientras avanza en su rutina, se libera. En una palabra, correr es para muchos sinónimo de libertad.


Pero deberíamos decir que el camino a la libertad tiene sus complicaciones. La libertad siempre ha tenido buena prensa, y parece un don que nos alcanza o nos rehuye, un destino por el que debemos pelear. Porque ser libres también exige compromisos, el de encontrar el camino de concretarlo, de animarse a no tener ni excusas, ni justificaciones.


La libertad es sin dudas, un deseo anhelado, hay quienes se pasan la vida en búsqueda de pequeñas cuotas de libertad, el cuerpo y la mente se condicionan de manera particular cuando acceden a ella, pero la libertad se alcanza plenamente cuando se asumen los riegos de caminar hacia ella, como cuando uno corre y acelera la marcha a escasos metros de la tan ansiada meta.

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