Cultura Social Running

Varias veces hemos dicho que el running dejo de ser una moda para convertirse en un acontecimiento social y cultural que emerge con su propios códigos.


El campo cultural

La cultura tiene ciertos estereotipos que parecen definir su campo, entre esos podemos citar el arte, la tradición, el bagaje de costumbres que acompaña a una sociedad o un grupo, definiendo rasgos distintivos que marcaran de alguna manera el ritmo cultural de un pueblo.


En este sentido vale considerar que lugar ocupa el deporte, y en un aspecto más vital y primario, el cuerpo en la construcción social, qué prácticas definen e impactan en la cultura considerando ámbitos tales como la salud, la estética, lo lúdico. Cómo los productos y las acciones que emanan de estos conceptos/dimensiones culturales determinan y de que manera el aspecto cultural dentro de un colectivo.


Después de la revolución industrial el campo de la cultura se extendió socialmente abarcando aspectos fuera de la exclusividad y la originalidad, para incluir otras áreas de la vida cotidiana, el consumo, la sexualidad, el cuerpo, el tiempo libre, la moda, cuestiones más comunes que a partir de la masificación se tornaron en temas de análisis cultural. La cultura alcanza otros campos y otros niveles sociales.

 

Si se parte del concepto de cultura desde una concepción amplia, hablamos de suponer que los procesos de producción, circulación y reconocimiento del sentido, amplia su rango de análisis, y en este punto entran en juego otras practicas que antes no eran tenidas en cuenta pero que ahora también establecen aspectos culturales de los social. Es este caso del running  que establece indicadores de observación que valen la interpretación y su significación  en la construcción sociocultural. 



La contemplación

Primero deberíamos tener en cuenta que las actividades deportivas son prácticas en las que el cuerpo está involucrado como protagonista en primera plana. Lo físico supone una forma de falsa certidumbre en la medida que aparece como algo dado en lo inmediato, ya que surge como un dato visible que se referencia como fuente de vivencias y experiencias sujeto de relación con el mundo. Sin embargo el cuerpo también presenta variantes que a lo largo de la historia, ha modificado no solo la estética  y su valoración a partir de determinados rangos de belleza o de salud por ejemplo. Sino por su relevancia social y cultural, en este sentido el cuerpo comienza a verse en sus diferencias , y surge como una articulación que se muestra contingente, vinculado a una concepción particular, reverenciando ciertos valores y preceptos que varían se transforman y transforman, pero al mismos tiempo condicionan.    


Observar el mundo social desde lo permite interpretar las líneas de perspectiva por las que se proyectan representaciones, valores, referentes, creencias y hasta mitos con los que las sociedades se conciben, fantasea o se piensan. Las prácticas deportivas tan diferentes en distintas sociedades y épocas, tan sensibles a las variaciones culturales y las formas de producción de sentido, son parte de este universo.


Detrás de los deportes es posible vislumbrar aspectos importantes de la constitución de las sociedades y sus culturas: los deportes son prácticas rutinarias en las que diversas  sociedades invierten energías económicas y simbólicas dentro de las que se perciben a sí mismas. Las distintas cultura se encargan de educar el cuerpo, de prepararlo para ciertas actividades deseadas, de darle forma y convertirlo en vehículo de ideales que permiten orientar determinados deseos traducidos en acciones.


Aspectos y ventajas del running en el mundo social

En el caso puntual de running, que es lo que nos ocupa, se puede observar el mundo social inmediato cada vez son más los corredores que se calzan sus zapatillas y salen a hacer sus entrenamientos de carrera con una frecuencia y con exigencias cada vez mayores, porque no solo son parte de una rutina, se han convertido en un modo de vida, en un plan más abarcativo que hasta les representa desafíos, metas. Son una manera de evadir la rutina, o de conectar con uno, es un sostén, una terapia, un instante para reflexionar, pensar o crear.


La disciplinas vinculadas con el cuerpo, dan cuenta de un valor. Tener un plan personal, puede ser correr grandes distancias, o  prepararse para una maratón, eso supone un entrenamiento muy exigente, en el que hay que superar etapas, fortalecer el cuerpo lograr un temple especial para afrontar pruebas sin flaquear mentalmente, acondicionar el cuerpo, exponerse incluso a transformaciones. Correr es un desafío físico, un duelo mental con uno mismo que solo se supera con la preparación, el logro de la constancia, y fundamentalmente conocerse cada día mas. Esta cuestión hace de los corredores amateurs una suerte de grupo selecto que ostenta sacrificio y capacidad de concentración.


Las neurociencias, tan de moda en este momento establece que el hábito de correr, después de un cierto nivel de rutina y reiteración, comienza a generar endorfinas y con ellas, sensaciones placenteras que hacen que los corredores, más que sufrir, disfruten con sus entrenamientos. Esta característica de los corredores es algo que está empezando a ser valorado en otros ámbitos como el laboral, ya que se supone que una persona que es capaz de entrar en semejantes regímenes de rutinas y disciplina sabe programarse, sabe esperar, es fuerte mentalmente, lo que produce un fondo de confiabilidad.


Un runner aparece entonces como un ejemplo, un ser con valores, capaz de seguir con su determinación, no por nada en sus  curriculum los runners citan que practican este deporte, o que han completado maratones, porque saben que suma puntos en su valoración. Es un modo de connotar indirectamente valores que son afines a lo que se espera en estos días.


La cultura running se impone en la sociedad actual con aspectos sociales  y colectivos que abarcan diferentes ámbitos, que vienen a definir una manera de conectar, no sólo desde lo personal sino desde la relación con los otros, pero que además establece condiciones particulares para vinculares con los entornos, trasladando las enseñanzas y las rutinas a características que son socialmente valoradas en el mundo de hoy.  

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