Correr hacia la motivación

Actualizado: jun 16

Ponerse metas buscar la inspiración, imaginarse a uno mismo en la salida o cruzando la meta puede hacer que nos comprometamos más y tengamos más motivación. La consigna es buscar la llave que te lleve a estar optimista y con objetivos claros para seguir en tu rutina.



Para algunos runners los días de bajón y los entrenamientos en soledad han supuesto un reto, ya que salir a entrenar con otros muchas veces hace la diferencia, tener un compromiso con un compañero hace que nos tomemos la salida con otro nivel de compromiso y responsabilidad, porque debemos sostener un plan de entrenamiento compartido. Es cierto que la falta de esa rutina y ese apoyo tal vez te desanimó a la hora de pensar en correr sin compañía. Pero también es cierto que muchos otros prefieren correr en soledad y la desmotivación en estos tiempos vino por otras razones.


Seguro, que la situación coyuntural, ya la has superado y has sacado el lado bueno de esta situación para el futuro, y estarás revirtiendo cosas y aprendiendo otras. Pero más allá del bajón circunstancial dado por la pandemia. Pueden darse otras instancia de baja motivación.


La motivación es un estado interno que activa, dirige y mantiene la conducta de la persona hacia metas o fines determinados; es el impulso que mueve a la persona a realizar determinadas acciones y persistir en ellas para su culminación. La motivación es un proceso que pasa por varias fases, y debemos estar también conscientes de eso para no frustrarnos sin sentido.


Hay distintos tipos de motivación, y la podemos diferenciar en:


Motivación intrínseca: el deseo que impulsa la conducta es interno.


Motivación extrínseca: es el deseo que impulsa la conducta para obtener una recompensa externa.


Hay días en los que se puede notar mucha energía y otros en los que cuesta mucho encontrarla, esto es natural en el ser humano.


Existen muchas diferencias individuales respecto a lo que motiva a cada persona y en la fuerza de sus motivos. Es decir, cada persona tiene sus propias motivaciones que pueden ser muy diferentes a las del resto. También, hay personas que cuentan con mucha energía para conseguir sus metas y otras que no tienen tanta. La persistencia es otra variable que no tienen todos los seres humanos por igual.


La motivación es dinámica, está en continuo movimiento, es un estado de crecimiento y declive perpetuo. Teniendo en cuenta las características tan complejas que tienen los procesos de motivación hay algunas cosas que se pueden hacer para aumentarla.


EL VALOR DE LA MOTIVACIÓN


Cualquiera que lleve unos cuantos kilómetros en sus piernas sabe de la importancia de estar motivado para seguir obteniendo un rendimiento ascendente y adecuado, que garantice la continuidad ya sea por el disfrute de hacerlo o como condición necesaria para conseguir el objetivo propuesto.


Todas las metas son importantes, eso está claro, pero muchas veces en el campo de la motivación juegan cuestiones externas e internas que nos generan sensaciones las que pueden afectar no sólo nuestra cabeza sino aspectos en nuestra preparación física, por lo tanto debemos estar alerta a ambos componentes.


Algunas recomendaciones;

  1. Ponerte metas. Tener presente lo que queremos conseguir es una fuente de motivación. Recordarnos por qué estamos haciendo lo que hacemos nos da seguridad y confianza. Si tu cerebro puede verlo, podrás materializar tus objetivos.

  2. Utilizar afirmaciones que te impulsen a seguir. Existe una poderosa razón para mentirte en positivo, y es el efecto que vas a obtener cuando lo hagas. Tu cerebro se cree todo lo que le dices si se lo repites lo suficiente, sea cierto o no. Utiliza afirmaciones positivas para sobreponerte al cansancio. Mándate mensajes del tipo: “Mis piernas van ligeras”, “disfruto de la carrera”, “me siento bien”, “cada día me siento más fuerte”, etc.

  3. Aprende a relajarte. No hay nada más importante que liberar el estrés que vas acumulando debido a la presión de los entrenos y al esfuerzo constante. Si tu cuerpo está relajado rendirá más y mejor.

  4. Expresa tus emociones. Incluso las que no te gusta sentir. Compartir el desánimo, la rabia o la ansiedad alivia la tensión y te ayuda a superarte.

  5. Duerme lo suficiente. Descansar es fundamental para el rendimiento. Si no descansas, no rindes. Así de simple.

  6. No gastes tiempo en quejarte, sólo te quita energías y no te soluciona nada.

  7. Oblígate a actuar. Habrá ocasiones en las que tengas poca energía y otras en las que tendrás que realizar tareas que no te gusten. En estos casos: autocontrol.

  8. Rodéate de personas optimistas, que luchan por lo que quieren conseguir. Todo se contagia, el pesimismo y el optimismo.

  9. Fíjate en la parte que llevas conseguida, no en la que te queda por conseguir.

  10. Disfruta del camino. Porque el ser humano disfruta de la ilusión cuando lucha por las cosas, no cuando las consigue. Una vez que hayas conseguido tu meta, tendrás que buscar otra nueva para volver a ilusionarte.

Esto de la motivación vale para otros aspectos de nuestra vida, sea cual sea la actividad que inicies siempre es importante estar motivado y hacer de esa acción una rutina. Buscar recursos como los que te proponemos van a sumar a tu ritual seguro.


La motivación es un estado interno que nos mantiene activos, algo que nos moviliza y nos da incentivos para seguir, no perdamos eso de vista. La conducta de las personas hacia metas o fines determinados; es el impulso que genera la acción para llegar a la concreción de lo que nos proponemos y en eso la actividad run aporta a nuestra vida en muchos otros aspectos. No dejemos de correr.-

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